En Aislaciones Acústicas abordamos el tratamiento acústico de forma integral: medimos el estado actual (RT60, eco, flutter) y definimos objetivos por uso.
Diseñamos acondicionamiento acústico con paneles acústicos, baffles, bass traps y cielos fonoabsorbentes, priorizando eficiencia y estética.
Modelamos el comportamiento de la sala para elegir materiales con NRC/αw adecuados y espesores óptimos.
Instalamos con terminaciones limpias, respetando rutas de evacuación, luminarias y climatización.
Verificamos antes–después con curvas de decaimiento y, si es necesario, ajustamos fino.
El resultado: espacios más claros, menos fatiga y mejor inteligibilidad — desde salas de reunión hasta estudios y naves industriales.
Tratamiento Acústico El Diagnóstico que Define el Éxito
El éxito de cualquier tratamiento acustico inicia con un diagnóstico minucioso. No solo medimos, sino que evaluamos la acústica de la sala de forma integral para comprender los problemas de raíz.
Evaluación Acústica Profunda:
Mediciones Clave: Evaluación de la reverberación (RT60), tiempos por banda de frecuencia, detección de ecos tempranos, flutter y focos de resonancia modal.
Contexto Físico: Revisión de geometría, materialidades (muros, cielo), mobiliario, ocupación y fuentes internas de ruido (HVAC, equipos).
Definición de Metas: Establecemos objetivos acústicos claros (p. ej., rango de RT60 y métricas de inteligibilidad STI) que sean compatibles con el uso final del recinto (salas de reunión, aulas, auditorios, estudios).
El diagnóstico incluye un mapa de superficies y el porcentaje absorbente sugerido por zona (muros, cielo). Para asegurar la rentabilidad, comparamos escenarios “mínimo eficaz” vs. “óptimo” y mostramos el impacto estimado en curvas de decaimiento. Con esta base sólida, el acondicionamiento acústico posterior es más rápido, preciso y coste-efectivo. Entregamos un informe ejecutivo y un anexo técnico con datos de medición, fotos y planos con priorización.
Soluciones Dimensionadas con Criterio Estético
Transformamos los objetivos acústicos en un diseño de tratamiento acustico listo para construir. Seleccionamos y dimensionamos soluciones de manera estratégica, combinando rendimiento y estética.
Componentes de Diseño Clave:
Absorción: Selección de paneles acústicos (diferentes NRC/αw), baffles para cielos altos y bass traps para controlar baja frecuencia.
Difusión: Uso de difusores donde se requiere mantener la naturalidad sonora del recinto.
Layout Inteligente: Definimos la cobertura por m² y el emplazamiento según las primeras reflexiones (paredes laterales/trasera/techo) y la posición de oyentes o puestos de trabajo.
Integramos la propuesta al diseño interior: seleccionamos telas acústicas con clasificación al fuego, placas microperforadas, paneles PET reciclado, madera ranurada o soluciones de alta resistencia. Para proyectos con presupuesto acotado, priorizamos las superficies “de mayor retorno” (cielo sobre puestos, muros de fondo) y planificamos faseos. El resultado es un tratamiento acustico con criterio técnico y estética cuidada, listo para licitar, con rendimiento estimado por banda y metas claras de confort.
Ejecución con Enfoque en Constructibilidad
Una solución excelente requiere una ejecución impecable. Planificamos la instalación del tratamiento acustico para ser obra limpia, segura y totalmente compatible con sus instalaciones existentes.
Protocolos de Instalación Garantizados:
Compatibilidad: Coordinación estricta con climatización, luminarias, sprinklers y ductos, respetando distancias y accesos.
Seguridad: Uso de fijaciones certificadas, adhesivos de bajo VOC y herrajería antisísmica donde sea aplicable.
Estética y Acústica: En muros, cuidamos la alineación, juntas y sellos para evitar puentes acústicos; en cielos, definimos modulaciones que convivan con bandejas y ductos.
Nuestro equipo trabaja con protocolos de polvo y residuos, protegiendo el mobiliario y manteniendo la continuidad operativa de su empresa. Para entornos como naves industriales o colegios, priorizamos soluciones lavables y resistentes. Documentamos con checklist de instalación, fotos de avance y actas de recepciones. Al cerrar, entregamos manual de usuario y garantía de instalación, asegurando que el acondicionamiento acústico cumpla su función sin problemas colaterales.
Verificación Auditada y Gestión de Desempeño
Una inversión en tratamiento acustico requiere una prueba final: la verificación de resultados. Tras la implementación, cerramos el ciclo de cumplimiento con una verificación post-medidas ejecutando una medición Clase I con un protocolo espejo: mismos puntos, alturas, ventanas horarias equivalentes y estricto control de clima, asegurando que el comparativo antes/después sea estadísticamente válido. El reporte final se entrega en tablas y gráficos claros que demuestran la atenuación alcanzada. Si el desempeño no coincide con lo previsto, activamos la corrección inmediata mediante ajustes finos (mejora de sellos, refuerzos o micro-reubicaciones) hasta garantizar el cumplimiento.
Preguntas Frecuentes
¿En qué se diferencia el tratamiento acústico del aislamiento acústico?
El tratamiento acústico mejora cómo suena un recinto por dentro: reduce reverberación (RT60), ecos y “bola de ruido”, aumenta la inteligibilidad y el confort. Se logra con paneles acústicos, baffles, bass traps y, en algunos casos, difusores.
El aislamiento (o insonorización) busca que el sonido no salga ni entre del recinto; implica obras en envolventes (muros, cielos, puertas, sellos), mayor masa, desacople y hermeticidad.
Si tienes problemas de eco en una sala de reuniones o en un open office, necesitas tratamiento acústico. Si el problema es que se escucha al vecino o el generador del edificio, el foco es aislamiento. En muchos proyectos combinamos ambos: primero definimos objetivos (RT60, STI) y luego vemos si se requieren mejoras de aislamiento para fuentes externas. Nuestro acondicionamiento acústico está pensado para entregar resultados medibles sin sobredimensionar la obra.
¿Cómo definen el objetivo correcto de RT60 y cuánta superficie absorber?
Partimos con una medición de RT60 por bandas de frecuencia y un análisis del uso (reunión, aula, estudio, auditorio, nave). Cada uso tiene rangos recomendados de RT60: no es lo mismo una sala de voz que una sala musical. Con esos datos calculamos la energía a disipar y estimamos la cobertura de paneles acústicos y/o baffles (m² y NRC/αw).
Diseñamos por zonas de mayor retorno: primeras reflexiones (muros laterales y techo), pared de fondo y, si aplica, esquinas con bass traps para controlar bajas frecuencias. Siempre proponemos dos escenarios: mínimo eficaz (mejora clara con inversión contenida) y óptimo (máximo confort manteniendo naturalidad). Incluimos curvas “antes–después” simuladas para que veas qué cambia y dónde conviene invertir primero. El objetivo: un control de reverberación equilibrado que mejore la voz sin “matar” el ambiente.
¿Cómo cuidan la estética, la seguridad (fuego) y la compatibilidad con MEP?
Seleccionamos materiales y terminaciones acordes al interiorismo: telas acústicas con paleta de color, panel PET reciclado, madera microperforada/ranurada o soluciones lavables para naves y colegios. Todos con fichas técnicas (NRC/αw) y clasificación al fuego según exigencia del proyecto.
En compatibilidad MEP (climatización, luminarias, sprinklers) definimos modulaciones y distancias normativas, y usamos herrajería antisísmica cuando corresponde. Incorporamos registros de mantención y no bloqueamos sensores ni rutas de evacuación. Si hay cielos altos, proponemos baffles o nubes suspendidas que no interfieran con ductos. Además, te entregamos renders/planos para aprobación previa y un cronograma de obra limpia que minimiza polvo y detenciones. Así, el tratamiento acústico queda bien integrado, seguro y sin sorpresas en obra.
¿Paneles, baffles o bass traps? ¿Cómo eligen la solución que más rinde?
Depende del problema dominante y de las restricciones del lugar:
Paneles acústicos (muros/cielo): la vía más directa para bajar RT60 en oficinas, aulas y salas de reunión. Se colocan en primeras reflexiones y zonas de acumulación de energía.
Baffles acústicos (cielos altos): ideales en naves y auditorios; mucha superficie absorbente con poco peso, y alta eficiencia para control de ruido general.
Bass traps (esquinas): recintos con baja frecuencia problemática (estudios, salas musicales); estabilizan la respuesta y evitan “retumbes”.
Difusores: cuando quieres claridad sin perder naturalidad (pared trasera en salas medianas/grandes).
En todos los casos entregamos curvas por banda, metros y ubicación sugerida; si el presupuesto es ajustado, priorizamos zonas de mayor retorno y dejamos un faseo para crecer sin perder coherencia. Resultado: un acondicionamiento acústico que maximiza dB “ganados” por peso invertido.
¿Cómo es la instalación y cuánto se demora? ¿Se detiene la operación?
Planificamos la instalación como proyecto de interior: revisión de accesos, horario no productivo, protección de mobiliario y gestión de residuos. Usamos adhesivos de bajo VOC, fijaciones certificadas y sellos cuidados para evitar puentes acústicos. En oficinas, podemos montar por zonas para no detener la operación; en naves o colegios, programamos ventanas (tardes/fines de semana).
Tiempos típicos (referencial, según m² y alturas):
Oficina/sala mediana (20–40 m² de panel): 1–2 días.
Open office (70–150 m² de panel/baffles): 2–5 días.
Nave/auditorio (baffles + paneles): 1–2 semanas.
Al cerrar, documentamos con checklist, fotos “as built” y entregamos manual de usuario (limpieza, cuidado y reposición). El tratamiento acústico queda listo y comprobable con verificación inmediata.
¿Cómo se verifica el resultado y qué mantenimiento requiere?
Hacemos medición de verificación con el mismo protocolo del diagnóstico: RT60 por bandas (y STI si aplica), comparando antes–después en tablas y gráficos. Si detectamos brechas, ajustamos cobertura o orientación de baffles, sumamos paneles en zonas críticas o mejoramos hermeticidad en encuentros.
El mantenimiento es sencillo: limpieza según material (aspirado suave en telas, paño húmedo en PET/madera), revisión anual de fijaciones y control de humedad. En lugares de alto tráfico o con cambios de layout, recomendamos una revisión sonora periódica y una pauta de reconfiguración (mover paneles modulares o añadir piezas) para sostener el control de reverberación en el tiempo. Te dejamos un dossier con fichas técnicas, planos “as built” y resultados de medición, útil para auditorías y comunicación con stakeholders.